Ante un par de bellos ojos
Me desplomé y caí
Me tragó la tierra
Llegué hasta el mismo infierno
Respiré el crudo azufre
Mis pies se quemaban con el fuego
Miraba hacia el cielo
La presencia de los ojos claros
Los inconfundibles risos rojizos
Estaban allí
En la lejanía que se me hacía infinita
Rayos de sol invadieron mi habitación
Fuertemente golpearon mis ojos
Desperté
Quería seguir en mi sueño
Desperté
Respiré profundo
como un suspiro lleno de ajena ternura...
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